Este domingo: la Iglesia conmemora a los fieles difuntos.
Este domingo, la Iglesia universal conmemora a todos los fieles difuntos, una celebración que, aun coincidiendo con un domingo del Tiempo Ordinario, tiene precedencia litúrgica según la tabla de los días litúrgicos, ocupando el nivel 3, por encima de los domingos ordinarios (nivel 7).
El Misal Romano establece claramente: “Cuando el 2 de noviembre cae en domingo, se dice la Misa de la Conmemoración de todos los fieles difuntos.”
Importante: la víspera, el sábado 1 de noviembre, la Iglesia celebra la Solemnidad de Todos los Santos, y no la misa de difuntos.
Durante esta conmemoración, los sacerdotes pueden usar vestiduras litúrgicas negras o moradas, según la costumbre del lugar (IGMR 346). El color negro, lejos de simbolizar desesperanza, expresa el dolor humano ante la muerte, pero sus bordados plateados o dorados evocan la luz de Cristo resucitado, que vence las tinieblas y abre camino a la eternidad.
Con esta celebración, la Iglesia nos invita a mirar la muerte no como el final, sino como un paso hacia la vida eterna, con la certeza de que “los que murieron en Cristo resucitarán” (1 Tes 4,16).
En este día, oramos con fe para que la luz perpetua brille sobre nuestros hermanos difuntos, y descansen para siempre en la paz del Señor.
Datos de Liturgia Papal
