Recuerdan el legado teológico y espiritual de Benedicto XVI a tres años de su fallecimiento
Con motivo del tercer aniversario del fallecimiento del Papa Benedicto XVI, ocurrido el 31 de diciembre de 2022, se celebró una Santa Misa en su memoria en la Basílica de San Pedro, presidida por el cardenal Gerhard Ludwig Müller, prefecto emérito de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Durante la homilía, el purpurado resaltó la grandeza intelectual y espiritual de Joseph Ratzinger, afirmando que dejó a la Iglesia “un inmenso legado teológico de excepcional calidad”, que lo consagra como uno de los más grandes intelectuales católicos de nuestro tiempo.
El cardenal Müller recordó que Benedicto XVI se definía a sí mismo como cooperator veritatis, cooperador de la verdad, y subrayó que su pensamiento sigue vivo en la Iglesia como miembro del Cuerpo de Cristo. Destacó su servicio como teólogo, profesor, prefecto doctrinal y Papa, así como el valor de sus obras completas —16 volúmenes y unas 25 mil páginas—, fundamentales para la comprensión del Concilio Vaticano II. Asimismo, señaló la centralidad de Jesucristo en su teología, compartida también por el Papa León XIV, ambos inspirados en la herencia espiritual de San Agustín.
Finalmente, Müller recomendó especialmente la lectura de los tres volúmenes de Jesús de Nazaret y recordó una afirmación clave de Benedicto XVI: el cristianismo no es una teoría, sino un encuentro personal con Jesucristo, la Verdad hecha carne.
