En el corazón de la Antártida, una capilla de hielo acoge la celebración de la Eucaristía
En medio del hielo perpetuo y temperaturas que pueden descender hasta los -50 °C, la fe cristiana también tiene un hogar. En la Base Belgrano II, una base militar argentina ubicada a unos 1.300 kilómetros del Polo Sur, se encuentra una singular capilla tallada en el hielo, donde se celebra la Eucaristía.
Dedicada a Nuestra Señora de las Nieves Antárticas, esta capilla es considerada el templo católico más austral del planeta. Coronada por un crucifijo, en su interior alberga un Vía Crucis y una imagen de la Virgen de Luján, patrona de la Argentina, signo de esperanza y protección para quienes habitan y trabajan en esta región extrema.
Este espacio sagrado es un testimonio de fe viva, que permanece firme incluso en los confines más inhóspitos del mundo, recordando que la presencia de Dios acompaña al ser humano en todo lugar.
Información: @desdelafe
